domingo, 1 de mayo de 2016

¿Para quién gobierna Macri? Reflexiones después del 29 de abril.



  

Ya pasaron unos días y es un buen momento para hacer un balance de lo sucedido tras el acto de las centrales obreras el pasado 29 de abril. Como ya se ha dicho mucho me referiré a como la convocatoria sindical logró dañar el discurso que el gobierno venía instalando en la sociedad.
Acuerdo con Martin Rodríguez quien sostiene que “el macrismo lleva gobernados sus cinco primeros meses en función de quienes lo votaron en las PASO y no tanto para la mayoría del balotaje” (leer nota http://revistacrisis.com.ar/notas/la-marcha-de-la-resistencia-sindical).
Me interesa la afirmación de Martin Rodríguez porque se sostiene sobre una afirmación que no está enunciada y es que el plan económico y las medidas de gobierno benefician a un sector minoritario de la población y perjudican a la mayoría. Por su parte el gobierno afirma lo contrario: este plan es para ordenar el país, es “sincerar la economía para que vuelva a crecer”, e incluso Macri habla de que “el gobierno anterior creo empleo inútil”. Por eso la pregunta que domina la disputa social se puede centrar en la siguiente: ¿Para quién gobierna Macri? Desde el gobierno dicen que lo hacen “para la gente”, desde la oposición dicen que lo hacen para los ricos, los poderosos, las minorías, etc.
Para poder intentar responder el interrogante planteado debemos decir previamente que en los sectores populares las cosas no estaban tan bien el final del gobierno de Cristina. La inflación y el desempleo eran contenidos por un gran gasto social dirigido precisamente a aminorar los costos sociales del estancamiento económico.
Sobre esa situación socialmente vulnerable el nuevo gobierno implementó un plan de ajuste con el propósito de ordenar las variables económicas para que la economía despegue. Sacó el cepo, arregló con los fondos buitres, salió del default, achicó el Estado, aumentó las tasas al 38 % anual, ajustó de tarifas, etc.  Además, tomó medidas para beneficiar al campo y a la minería con la baja de retenciones. El mensaje quedo claro: para que la economía funcione hay que ganar la confianza de los mercados, todo muy noventista.
Pero el costo social de dicho paquete es muy alto, en los barrios populares se acabaron las changas, la construcción se freno por completo, y la inflación se acelera ante un gobierno que se definió “enemigo de los controles de precios”. Como contrapartida los trabajadores y jubilados reciben migajas: aumento del seguro de desempleo a 3000 pesos y una “ayuda” a los jubilados de 500 pesos.
Esta situación intenta ser tapada con un poderoso cerco mediático que pone en los casos de corrupción del gobierno anterior el centro de atención. Pero a pesar del cerco la pregunta ¿Para quién gobierna Macri? se sitúa en el centro de disputa de sentido de la sociedad. Los gremios, políticos opositores, la izquierda y también Cristina, cada uno con sus palabras comienzan a dar e imponer su respuesta: Macri gobierna para los capitalistas, los ricos, los poderosos, etc. Llegamos a fines de marzo donde la oposición comienza a compartir el diagnostico, aunque la alta imagen positiva del gobierno muestra que eso todavía no es compartido por la mayoría social.
En ese camino se dieron dos hechos importantes en Abril: el primero de una magnitud menor y limitada pero que tuvo mucha adhesión de los sectores medios: el boicot a los supermercados en contra de la inflación; y el segundo de una gran magnitud que fue el multitudinario acto encabezado por las centrales sindicales en contra los despidos. En esta perspectiva fue acertado el discurso de los dirigentes sindicales que repitieron que esto no era contra el gobierno “sino en defensa propia”, “contra sus políticas” o como dijo Moyano: para que a los trabajadores “se los respete”.
Las diferentes magnitudes de estos dos hechos: una desde las redes sociales y otra desde las calles, dieron envergadura a la respuesta que ya se venía sintiendo desde un nuevo “nosotros” integrado por los sectores medios, los trabajadores y los humildes. El “nosotros” que surgió en abril dijo que Macri no los favorece con sus políticas, sino que gobierna para los ricos.
El gobierno tiene temor a que esa respuesta se sedimente en la sociedad.  Algo de eso le dijo Lilita Carrió a Macri el fin de semana cuando expreso su miedo a que se repita lo de la Alianza.
Como dije al principio, la multitud del 29 de abril le dio un duro golpe al discurso del gobierno.  Macri está obligado a definir que entiende por “gente”, y si veta la ley anti despidos dará una respuesta que tendrá graves consecuencias.
La disputa de sentido ingresa en una etapa de mayor equilibrio. Si el gobierno la pierde será la antesala de un mayor conflicto social y de una derrota electoral en 2017.