miércoles, 9 de noviembre de 2016

Elecciones en EE.UU. YO ESTOY AL DERECHO, DADO VUELTA ESTAS VOS.




ADRIÁN vive en Atenas, tiene 50 años y trabajó toda su vida en una pequeña fábrica que produce quesos de cabra, tiene un hijo de 20 años, que estudia en la universidad y que gracias a él trabaja cuatro horas diarias en la misma fabrica para de esa manera pagar sus estudios. Ellos saben que desde que Grecia se sumó a la Unión Europea la situación económica empeoró ya que ingresaron quesos de España y Francia que son más económicos. Si la empresa donde trabaja no vendiera sus productos a los turistas realmente la pasarían muy mal. El Estado Griego ya no otorga becas para que el hijo de Adrián estudie y los trabajos para los jóvenes son altamente precarizados. En las elecciones dejó de votar al PASOK porque ellos prometieron otra Europa y han sido socios a la hora de desmantelar los derechos sociales.
MARIA vive en Madrid, tiene 45 años y es la española media, gana por su trabajo un 24% menos que un hombre que hace el mismo trabajo, tiene diez días de vacaciones, tiene dos hijos y un auto de cinco puertas; y gasta el 60% de su sueldo en la hipoteca de su casa. Siempre voto a los partidos que siembre ganan y hace unos años los políticos le informaron que había vivido por encima de sus posibilidades y que se jubilaría unos años más tarde. Maria participo del 15 M y quiso decirles a los políticos que no estaba de acuerdo. No la escucharon y por eso voto a Podemos.
JOHN es inglés, pero no vive en Londres, sino que es de Warrington, una localidad ubicada entre Manchester y Liverpool. Tiene 25 años y trabaja en un taller de autos, los jóvenes de clase media lo discriminan por ser humilde y trabajador. A los jóvenes como él les dicen “Chavs” y son aquellos que no han triunfado en la Inglaterra de la globalización y los mercados financieros. Para él la Unión Europea solo le trae competidores desleales que les arrebatan los mejores empleos y por eso voto a favor del BREXIT, a pesar de que todos los partidos y los medios decían que había que votar en contra.
LEANDRO vive en Comodoro Rivadavia en la Patagonia argentina, tiene 30 años y trabaja en la industria petrolera. El presidente Macri anuncio que van a liberar el mercado petrolero y por ello debe renunciar a sus derechos laborales. Le explican que un petrolero de arabia saudi gana un 25% de lo que gana él y que un petrolero mexicano la mitad. Le parece raro que, en un país sin soberanía energética, el gobierno prefiera comprar petróleo afuera y no el que se produce en el país, seguramente es un negocio de los bancos. Para competir “hay que ser productivo” le repiten desde las empresas petroleras.
HOLDER vive en Detroit, es policía en una Ciudad en quiebra y a la que le queda poco y nada de su antiguo esplendor como capital mundial del automóvil. Su padre fue obrero en una fábrica automotriz y con ese trabajo pago sus estudios y compro la casa donde viven todos juntos. Es afroamericano, y cree que ya hay demasiados latinoamericanos en su ciudad porque no hay trabajo para todos. Como policía convive cotidianamente con cientos de jóvenes que viven en las calles o edificios ocupados, abandonados a merced de las adicciones y la violencia. En las elecciones decidió cambiar su voto y traicionar la tradición demócrata de su familia y de su ciudad: voto a Trump.
Cada una de estas personas esta parada sobre la grieta que el modelo económico de la globalización neoliberal abrio en la sociedad, donde las clases medias y los trabajadores pierden ingresos y derechos sociales; mientras que las clases altas, ligadas al comercio y al poder financiero aumentan exponencialmente sus riquezas.
Estas personas también han sido testigo de que los partidos políticos que defendían los derechos sociales (PSOK, PSOE; Partido Laborista, Partido Demócrata, etc) se han transformado en impulsores de un capitalismo financiero que debilita los estados nacionales, deroga las leyes laborales y que una y otra vez rescata a los bancos y abandona a sus ciudadanos.
Estas personas ven como desde las usinas mediáticas y culturales de la Socialdemocracia se les achaca ser rebaño de populistas, misóginos, corruptos y cerrados. Aquellos que se auto titulan progresistas nunca los quisieron escuchar y ahora los atacan.
No creo que sea útil hablar solamente de si Pablo Iglesias es populista, Tsipras es comunista o Trump es machista, racista y misógino. Prefiero en cambio señalar que las crisis recurrentes que los países semi-perisfericos tenemos desde hace más de 60 años y los debates acerca de abrir o proteger nuestras economías, han salido de la semi-perisferia y han llegado al centro del mundo económico.
La globalizacion neoliberal destruyo primero las economías y el entramado social en los países más fuertes de américa latina (Brasil, México y Argentina), luego el de los países de la periferia de Europa (España, Portugal, Grecia, Italia) y por último el de los países centrales.
Esta crisis, que se manifestó con la crisis financiera del 2007-2008, fue luego una crisis social que destruyo las expectativas de progreso en las clases trabajadoras; y hoy hace saltar por los aires los sistemas políticos. Es evidente que esta crisis puede salir por distintos lados, como dice Monereo “La “hipótesis Polanyi” siempre entendió que el socialismo como movimiento histórico fue, en muchos sentidos, la respuesta de la sociedad al mercado autorregulado capitalista, pero entendió que el fascismo era también una respuesta de esa misma sociedad”.
La crisis de la globalización capitalista, hegemonizada por el sector financiero, nos ha traído la crisis de representación política más importante de los últimos 100 años. Los pueblos buscarán soluciones, las mismas podrán salir por el lado de la izquierda o podrán salir por derecha como en el caso de Trump; pero difícilmente saldrán desde la socialdemocracia amiga de los financistas y los medios de comunicación.
Si la mayor potencia mundial tiene a un racista como Trump en el gobierno es porque quienes debían representar los intereses de los trabajadores y las clases medias lo han dejado de hacer. Ellos son los responsables de este desastre. A quienes peleamos en contra del neoliberalismo  nos toca intentar comprender los fenómenos políticos antes que salir a atacar a los votantes de Trump. Solo así se podrá combatir a Trump.
No hay que hacer lo que hicieron los Kirchneristas en argentina que atacaron a aquellos que votaron a Macri para no asumir sus responsabilidades después de 12 años de gobierno: como  la corrupción generalizada  o la presencia de dirigentes nefastos como Milani, Boudou, Anibal Fernandez o Picheto.
Esa socialdemocracia, que abandono todas las banderas que le dieron identidad y que vendió a precio de remate el Estado Social del Siglo XX, saldrá espantada por la victoria de Trump a colgar mil etiquetas para señalar lo “atrasados” que son los que se salen del sistema político. Pero la respuesta ya se la dio Luca Prodan “yo estoy al derecho, dado vuelta estas vos”.

Referencias.
1.- la historia de Maria esta sacada de este spot. https://www.youtube.com/watch?v=lQbktY12wf8