lunes, 25 de mayo de 2015

EL CONFLICTO ACEITERO Y LA PELEA POR EL SALARIO MÍNIMO, VITAL Y MÓVIL.


Mientras en el último paro nacional el debate fue monopolizado por reclamos sobre el Impuesto a las ganancias, en la Federación de Trabajadores Aceiteros el debate giro en torno a otro eje: el salario de los que menos ganan.
Lejos de discutir un porcentaje de ajuste salarial exigieron que se cumpla la Constitución Nacional y la Ley de Contrato de Trabajo pretendiendo un salario mínimo, vital y móvil (SMVM) según lo establece el Art. 116 de la LCT  y que debe ser la “menor remuneración que debe percibir en efectivo el trabajador sin cargas de familia, en su jornada legal de trabajo, de modo que le asegure alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte y esparcimiento, vacaciones y previsión”.
Según un cálculo realizado por la Universidad Nacional de Rosario, que la Federación Aceitera llevo a la paritaria, dicho salario debe rondar en 15.000 pesos mensuales. La negativa patronal derivo en una huelga por tiempo indeterminado que ya supera los 20 días.
La Cámara de Empresas Aceiteras en un primer momento rechazó la pretensión de los trabajadores  por implicar un ajuste de un 42%. Los trabajadores solicitaron al Ministerio de Trabajo que las Empresas presentaran los balances para saber cuál era la situación económica de las mismas, tal cual lo establece la Ley de Negociación Colectiva. Demás está decir que las empresas se negaron a presentar dicha información, siendo ello una presunción de que podían pagar el aumento; más aún cuando son empresas que facturan miles de millones de pesos y tienen un costo laboral que no supera el dos por ciento de dicha facturación.
Trabada la negociación, y ante las millonarias pérdidas causadas por la huelga, las partes llegaron a un acuerdo: un salario inicial de $14.300 pesos, en un solo tramo, que implica un aumento de un 36%. La sorpresa es que fue el gobierno nacional, a través del Ministro de Trabajo Carlos Tomada, quien se opuso al acuerdo por superar el “techo” impuesto y porque teme que cunda el mal ejemplo.
Más allá de como termine el conflicto, la novedad más importante es que empiezan a surgir representaciones sindicales que plantean la defensa del SMVM; es decir el precio mínimo que debe tener la fuerza de trabajo en nuestro país que garantice a un trabajador una vida digna.
Con la división de la clase trabajadora en cinco centrales sindicales, con el trabajo no registrado llegando al 40%,  tal vez la pelea por el salario mínimo sea la forma de influir en la agenda pública y desde allí construir una unidad en torno a ejes reivindicativos comunes.
Los economistas neoliberales y también los del gobierno les espetan que dicho aumento favorece la inflación; Daniel Yofra, Secretario General de la Federación Aceitera, con una lógica irrefutable les responde con una pregunta:  ¿la plata en manos de los empresarios no genera inflación?
En una sociedad que todavía sostiene como válidos dogmas neoliberales que defienden la rentabilidad empresaria, los trabajadores aceiteros pretenden poner en discusión el salario mínimo, Vital y móvil. Allí reside la fuerza simbólica de esta lucha: pensar primero en los que menos ganan como ejercicio de una solidaridad de clase que por momentos parece olvidada. Bienvenida sea.  


jueves, 7 de mayo de 2015

Reflexión sobre la resolución 3770 de la AFIP

Finalmente se publicó la resolución 3770 de la AFIP que modifico el régimen de ganancias respecto de las deducciones del Art. 23 de la Ley.
Desde el aspecto técnico hay que decir que establece tres escalones de asalariados:
PRIMER CLASIFICACIÓN Aquellos trabajadores que entre enero y agosto de 2013 o enero de 2015 ganaron menos de 15.000 pesos mensuales en bruto. Estos trabajadores están exentos del pago del tributo.
SEGUNDO CLASIFICACIÓN: Aquellos trabajadores que entre enero y agosto de 2013 o enero de 2015 ganaron en bruto mensual entre 15.000 y 25.000 pesos.  En ellos se “crea” una clasificación de cinco escalones. Escalón uno: de 15.000 a 18.000 pesos brutos mensuales; escalón dos: de 18.000 a 21.000 pesos brutos mensuales; escalón tres: de 21.000 a 23.000 pesos brutos mensuales; escalón cuatro: de 23.000 a 24.000 pesos brutos mensuales y escalón cinco: de 24.000 a 25.000 pesos brutos mensuales.
Para ellos hay un ajuste en los montos deducibles por conyugue, hijos y otras cargas que varía de un 45% el escalón más beneficiado (de 15.000 a 21.000) y 25% el menos beneficiado (de 24.000 a 25.000).
Si se toma en cuenta que la inflación acumulada entre agosto de 2013 y enero de 2015 ronda alrededor del 40-43% según mediciones no oficiales, entre las que se destacan las del economista Bein, que es afín a un sector del gobierno, podemos concluir que el ajuste de las escalas se corresponde con la inflación solo para el escalón más bajo, ($15.000 a $21.000), siendo para el resto un ajuste por debajo de la inflación real.
No obstante lo señalado y atento a la enorme presión que ejerce el impuesto a las ganancias sobre esta franja, el ajuste implica una mejora importante, que tal cual dice el gobierno puede redundar entre un 3 a 5% del sueldo “de bolsillo”.
TERCER CLASIFICACIÓN: Aquellos trabajadores que entre enero y agosto de 2013 o enero de 2015 ganaron en bruto mensual de más de $25.000. Para este sector no hay cambios; o sea que no se les reconoce el derecho al ajuste por inflación.

CONCLUSIONES:
A.- El anuncio es importante para el sector alcanzado (entre 15.000 y 25.000) aunque solo el sector que va de 15.000 a 21.000 pesos brutos mensuales lo hace en relación a la inflación real registrada entre agosto de 2013 (última reforma) al 1 de enero de 2015 (fecha de vigencia del presente decreto.).
B.- Los trabajadores que superan los 25.000 pesos brutos mensuales va a pagar más, ya que van a saltar de escala (art. 90 LIG) y se van a acercar al 35% de impuesto sobre la ganancia neta. Por ejemplo un trabajador que gana un bruto mensual 30.000 pesos obtiene ganancias anuales por 390.000 pesos; suponiendo que pueda deducir 200.000 pesos anuales, pagara un 35% de los restantes 190.000 pesos. O sea un total anual de 66.000 pesos. Lo que implica una carga de 66.000, o sea unos 5.500 pesos mensuales.
C.- Al igual que sucedió con el decreto 1242 de agosto de 2013, el “sacrificio” fiscal que significa esta actualización de deducciones será “cubierto” con los trabajadores que al 1 de enero de 2015 ganan más de 25.000.
ES DECIR QUE EL IMPUESTO GANA PROGRESIVIDAD HACIA EL SECTOR QUE VA DESDE 15.000 A 25.000 Y GANA REGRESIVIDAD HACIA EL SECTOR QUE GANA ENCIMA DE 25.000.

Ultima conclusión:

Sin dejar de reconocer la mejora salarial que significara para los trabajadores que alcanza la presente reforma, creo que es otra oportunidad perdida para discutir un sistema tributario realmente progresivo, que tiene que tener a mi entender los siguientes pilares:
1.- Restitución del impuesto a la herencia derogado por Martínez de Hoz durante la dictadura militar
. Este impuesto es sumamente progresivo porque alcanza a las grandes fortunas. De esta manera se podrá gravar al 10 % de la población más rico que se lleva año a año el 35% de los ingresos nacionales y que es propietaria del 50% de la riqueza del país.
2.- Gravar con el impuesto a las ganancias a la renta financiera y las actividades extractivas como la minería a cielo abierto. Actualización de las escalas del Art. 90 de la LIG.
3.- Derogación del IVA para los alimentos y artículos de primera necesidad. Tenemos el IVA más alto del mundo y eso es lo más regresivo de nuestro sistema impositivo.
4.- La sanción de una verdadera Ley de Impuesto a los Ingresos que sustituya el impuesto a las ganancias sobre la cuarta categoría. Porque EL SALARIO NO ES GANANCIA.


lunes, 4 de mayo de 2015

Primeras reflexiones sobre los cambios realizados en el impuesto a las ganancias.


En primer lugar hay que decir que la información todavía no está completa ya que falta tener a mano la publicación del Boletín Oficial del día de mañana.
La reforma anunciada por el Ministro de Economía no implica un cambio en las escalas del art. 90, ya que para hacer eso tienen que enviar un proyecto de ley al Congreso de la Nación, quien es quien tiene el facultad de realizar tal reforma.
Aclarado ello, la reforma anunciada alcanza solamente a aquellos trabajadores que ganan menos de 25.000 pesos brutos mensuales. Es decir que quedan fuera más de la mitad del 11 % que es alcanzado en la actualidad por el impuesto.
Si bien para la mayoría de los trabajadores el sueldo de 25.000 pesos bruto mensual es alto, hay que tener en cuenta que,  en ciertos sectores económicos y ciertas regiones geográficas como la patagónica, dicho salario bruto es “normal”. No obstante el 7% de los trabajadores registrados alcanza hoy esa cifra, seguramente cuando culminen las paritarias 2015 serán un poco más, tal vez el 10%.
Es importante aclarar que quienes en el 2013 ganaban más de 25.000 pesos mensuales en bruto, ya se habían quedado afuera de la actualización del mínimo no imponible del 20%. Con lo que para este sector no hay cambios desde hace más de 2 años. Dato importante si se tiene en cuenta que son quienes están viendo aumentar el peso proporcional del tributo sobre su salario y que con ese aumento “financian” los aumentos a los otros sectores. Como ejemplo estos contribuyentes pagaban en 2013 un promedio de 0,7 salarios mensuales en concepto de impuesto a las ganancias, mientras que hoy pagan 1,9 salarios mensuales.
Hay que tener en cuenta que con la reforma del 2013 (que exceptuó a de aquellos que ganaban menos de 15.000 pesos mensuales en bruto y una actualización del 20% de las deducción para aquellos que ganaban entre 15.000 y 25.000 pesos mensuales en bruto); el gobierno nacional logro disminuir la cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto (de 2,6 millones a 1,1 millones) sin embargo logró que la recaudación aumente levemente. O  sea que quienes quedaron dentro del tributo pasaron a pagar el doble, casi siempre porque saltaron de escala en la tabla del Art. 90 de la LIG.
Por lo que el anuncio alcanza a aquellos que ganan menos de 25.000 pesos en bruto mensual, otorgándoles un ajuste sustancial en el peso del tributo. Como mencione no es un cambio de las escalas ni del sistema que regula el Impuesto a las ganancias, sino que actualiza las deducciones solo para los trabajadores alcanzados.
Es importante y a la vez llamativo el hecho de que el gobierno muestra el porcentaje de aumento de bolsillo que la reforma implica (del 3% al 6 % según salario y cargas de familia); ello es porque piensa la reforma como un aumento salarial que otorga el Estado y por el cual el gobierno pretende que dichos porcentajes se “resten” de los porcentajes de aumento salarial que reclaman los gremios en las paritarias de este año.  Allí radica la verdadera intención del anuncio: destrabar las paritarias en un porcentaje cercano al 24%.
Conclusión.
Es una actualización importante para un porcentaje de trabajadores que están alcanzados por el impuesto (aquellos que ganan hasta 25.000 pesos mensuales en bruto).
No es una modificación de las escalas.
Tiene como objeto influir para que las paritarias cierren cerca del 24%, siendo el Estado el que hace el “sacrificio” restante. Sin dudas al gobierno le preocupa el cierre de las paritarias y ademas que no se generalice el conflicto sindical con los trabajadores organizados.
Quienes ganan más de 25.000 pesos en bruto mensual pagaran este año lo mismo o más según lleguen al último escalón de las tablas del Art. 90.
El Estado seguramente disminuirá su recaudación en este rubro, pero será hasta que cierren las paritarias 2015 donde seguramente iguale o aumente lo recaudado por la cuarta categoría.
Esta medida, al igual que los decretos anteriores son arreglos parciales, que van a crear futuras inequidades y que siguen desvirtuando la coherencia del Impuesto a las Ganancias. Como perlita hace 15 años que no se actualizan las escalas.
Dudas. Entre las dudas queda saber si el decreto del año 2013 que eximio a aquellos que ganaban menos de 15.000 pesos mensuales en bruto seguirá vigente o si la nueva reforma lo deroga.