viernes, 16 de septiembre de 2016

LOS CAMBIOS ANUNCIADOS EN GANANCIAS




Como en una película, mostrando solo algunas partes para generar suspenso, el gobierno nacional va mostrando la reforma a la Ley de Impuesto a las Ganancias. Ahora es el Ministro Prat Gay quien explicitó algunos elementos y sobre ellos aventuraré a realizar un breve análisis.
Cuestiones previas.
El 12% de los trabajadores registrados están alcanzados por el Impuesto a las Ganancias, (en 2014 llego al 26%); y más del 65% abonan lo correspondiente a las tres categorías más altas de las escalas del art. 90, con retenciones sobre la ganancia sujeta a impuesto del 27, 31 y 35 por ciento respectivamente. Es decir que el 65% de los trabajadores registrado abonan su aguinaldo y un poco más por este impuesto.
De lo recaudado por el impuesto a las ganancias de la cuarta categoría, el 64% se reparte entre la Nación y las Provincias, de allí que los gobernadores les ordenen a sus diputados y senadores que se hagan los distraídos con este tema.
De lo dicho por el Ministro Prat Gay se deduce lo siguiente:
A.- La extorsión del MNI: El mínimo no imponible se actualizará el año que viene un 17%, casualmente el mismo porcentaje de la inflación proyectada en el presupuesto y el mismo porcentaje que el gobierno propone como techo de la paritaria salarial. Pueden ver lo que dijo Stuzeneger acá. Es decir que si los gremios pactan por encima de 17%, el Estado se va a llevar parte de dicho aumento por el impuesto a las ganancias.
B.- Modificaran las Escalas: Aquí el Ministro fue un poco enigmático, dijo que se va a bajar la alícuota del primer escalón de la escala del 9 al 5%. Ya vimos que menos de 10% de los trabajadores están incluidos en dicha escala. Lo otro que anuncio fue que el piso monetario de la escala pasaría de 10.000 pesos a 40.000 pesos. Si bien parece mucho es insuficiente y digo porque: en el año 2001 el piso de 10.000 pesos equivalía a 10.000 dólares estadounidenses. Hoy un piso actualizado debería arrancar en 150.000 pesos argentinos. Tengan en cuenta que es el resultado de 16 años de inflación. O sea que si bien es una actualización importante, es claramente insuficiente y va a tener como consecuencia que todos los trabajadores que hoy pagan el impuesto a las ganancias lo sigan haciendo.
La otra noticia es que se va a crear un último escalón en las escalas del Art. 90 y que va a tener una alícuota del 40%. Es decir que los trabajadores que están alcanzados en dicha escala van a pagar proporcionalmente más. Este es un punto rescatable ya que es el único gesto de "progresividad tributaria" que a mostrado el gobierno.
C.- El impacto de la reforma: tal vez lo peor del impacto de la reforma es que no va a cambiar nada, a lo sumo va a disminuir la presión tributaria sobre aquellos que están alcanzados por las escalas más bajas, presión que va a aumentar una vez que cierren paritarias en 2017. Lo malo es que aquellos que pagan mucho lo van a seguir haciendo. Al igual que el Ex Ministro Kichiloff lo que se busca es que lo que se pierde de recaudación por la actualización del Mínimo no Imponible y ahora con la actualización de las escalas, se recupere con los aumentos salariales y con el aumento de la presión tributaria sobre el 65% de los trabajadores alcanzados por este impuesto.
Como conclusión debo señalar que en épocas de recesión nadie quiere (Provincias y nación) resignar recursos y mucho menos en un marco donde los empresarios presentes en el “Mini Davos” pidieron que les bajen los impuestos. Es decir que vamos a un sistema tributario más regresivo donde los más ricos (el 20% de la población que se lleva el 50% del PBI) abona proporcionalmente menos impuestos que el 80% restante de los argentinos.
Hasta ahora hemos visto un Estado rápido y generoso para eximir a las mineras de retenciones, a pesar que tirar cianuro por lo menos una vez al año en nuestros ríos; rápido para bajar el 5% de las retenciones agropecuarias; y más rápido para garantizar una renta financiera a los bancos con las LEBAC que le dan un 30% anual sin invertir ni correr riegos, y por supuesto sin pagar impuesto a las ganancias. Ni hablar con el Blanqueo que premia a los evasores eximiéndolos de pagar impuestos y de ser perseguidos por sus delitos. Un hermoso canto a la impunidad.
El presidente Macri no va cumplir con su compromiso de campaña, aquellos trabajadores y trabajadoras que lo votaron puede recordar su promesa  acá.

Parece que el sistema tributario nacional de Macri va a ser aún más regresivo que el actual y  esta película de suspenso se va transformando poco a poco en una de terror. El problema en todo caso es que Macri no es Alfred Hitchcock ni Prat Gay es Stephen King.

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